Por, Yvonne Martin Rygiert Design Thinking Coach, Consultora en Innovación y Fundadora de Wir.

En la actualidad las empresas están inmersas en mercados competitivos y se enfrentan al desafío de crear productos y servicios novedosos, que les permitan diferenciarse de la competencia e innovar. Design Thinking es una metodología para la resolución de retos con un enfoque centrado en las personas. Nos ofrece un proceso para llegar a soluciones innovadoras que sean apreciadas por el usuario. Se puede aplicar en distintos ámbitos dentro de las organizaciones como: estrategia, diseño de servicios, experiencia de cliente y experiencia de empleado.

La metodología se organiza en una serie de etapas, empezando por entender a nuestro usuario y facilitando una estructura en el proceso de creación. El proceso comienza siempre desde la persona, escuchando y observando a nuestro usuario o cliente.

Las ideas obtenidas se convierten en prototipos que permiten visualizar los conceptos, aprender rápidamente y de forma dinámica incorporar los aprendizajes. Durante todo el proceso se trabaja en equipos interdisciplinares.

Design Thinking es un proceso que fomenta la creatividad para llegar a la innovación que valora el usuario. Esto ha dado lugar a casos de éxito en el sector público y privado, en la banca, la industria, en las universidades y organizaciones sin ánimo de lucro.

¿DE DÓNDE VIENE EL DESIGN THINKING?

El Design Thinking o Pensamiento del diseño es un método para crear ideas innovadoras que pone su foco en entender las necesidades del usuario. Proviene del modo de trabajar que tienen los diseñadores de producto y empezó a utilizarse en los años 70 en la Universidad de Stanford en California.

La empresa que lo lleva a cabo por primera vez es IDEO, que en la actualidad es la empresa referente en este modo de transformar productos, servicios o procesos.

El Design Thinking es un enfoque creativo, colaborativo e iterativo de resolución de problemas que se basa en emplear las experiencias y perspectivas de personas reales para ayudar a diseñar o rediseñar una solución.

Lo han adoptado empresas como IKEA que, por ejemplo, incorpora a los empleados en el proceso de creación, porque son los que tienen la información más directa del consumidor. APPLE también se vale del Design thinking para aunar diseño, tecnología y simplicidad, identificando aquello que necesitan los usuarios y que mejorará su experiencia como consumidores. Se trata de equilibrar las necesidades de los usuarios con la viabilidad técnica y la viabilidad económica.

Pero veámoslo a través de un ejemplo concreto. BBVA quería humanizar y modernizar sus cajeros automáticos, entonces acudió a IDEO para que le diseñara una estrategia partiendo del Design thinking. Escuchando a los usuarios descubrieron que lo que ellos querían era sentirse seguros cuando sacaban dinero a través de una experiencia ágil, sencilla y agradable.

Lo primero que se hizo fue observar al usuario en el momento de sacar dinero. Después se empezaron a fabricar prototipos con nuevas aportaciones al cajero como la inclinación de la pantalla, el giro de 90º y la introducción de una pantalla traslúcida para mantener la privacidad y que la gente que estuviera esperando en la cola no viera cómo se introducían las claves o qué interacciones hacía el usuario. Se simplificó el teclado y la interacción en pantalla y se logró una aplicación muy visual, personalizada, interactiva y entretenida.

Gracias al Design thinking el banco consiguió fabricar unos cajeros mucho más funcionales y que daban solución a las necesidades reales del usuario.

¿CÓMO SE IMPLEMENTA EL DESIGN THINKING?¿Qué es Design Thinking?

Por suerte Design Thinking que parece algo muy abstracto, tiene una metodología que se puede implementar en cualquier proceso de creación y que te esbozamos a continuación en cinco pasos:

1. EMPATIZAR

Lo primero que hace el Design thinking es extraer información de las personas implicadas en el uso del producto o servicio.

El objetivo es saber qué necesita el usuario. La organización lleva a cabo una “investigación de las necesidades” sobre la experiencia del usuario.

2. DEFINIR EL PROBLEMA

Conociendo cuáles son los problemas con los que se encuentra el usuario pensaremos en qué formas habría de poner solución a esos problemas, cuáles son las áreas de oportunidad y qué soluciones innovadoras podemos ofrecer.

El equipo trabaja con un grupo diverso de usuarios/as clave para identificar y definir los factores organizativos o situacionales.

3. IDEAR LAS POSIBLES SOLUCIONES

En esta fase es fundamental contar con la colaboración de distintos equipos multidisciplinares y diversos. Se trata de que todo el mundo aporte ideas, aunque en principio no parezcan adecuadas. Hay que escuchar a las distintas personas.

4. PROTOTIPOS Y MODELOS

Es la hora de modelar prototipos físicos o digitales de las distintas soluciones a las que hemos llegado.

Aquí sirve todo tipo de formatos: maquetas, cartón, diseños 3D, etc.

Las soluciones ideadas son prototipadas y testadas a través de programas piloto con comentarios y participación inclusiva de los empleados y empleadas.

5. EVALUAR Y TESTEAR LOS POSIBLES PROTOTIPOS

Por último, lo que hay que hacer es que el usuario testée el prototipo.

En esta prueba anotaremos posibles incidencias y lo perfeccionaremos.

Las soluciones se mejoran o rechazan de forma iterativa en función de los comentarios, y el equipo vuelve a las etapas anteriores para recopilar más información, idear más soluciones o mejorar soluciones probadas previamente según sea necesario.

WOMAN LEADER

WOMAN LEADER es una organización internacional orientada a fomentar el empoderamiento femenino para ayudar a las mujeres a alcanzar sus metas personales y profesionales. Nuestras iniciativas buscan promover la igualdad de género, la formación y el desarrollo profesional de las mujeres y la educación en igualdad de las niñas.