Con la presente crisis mundial que aún nos acecha y afecta de un modo muy severo a todos los pequeños empresarios, la posibilidad de comenzar un negocio por internet  a través de la web, se presenta como una de las mejores opciones, y también como una de las más fiables, en las que el riesgo de fracaso parece reducirse considerablemente, aunque ello también implique que las posibilidades de éxito sean menos palpables, al menos al principio del proyecto, y que las relaciones con el cliente se muestren en ciertos aspectos más frías y distantes.

Sin embargo, si algo está claro, es que la red, nos ofrece un sinfín de posibilidades y métodos de control de nuestro proyecto, además de permitirnos una fácil conexión con nuestros clientes, establecer nuevas relaciones de expansión gracias a las redes sociales, y todo ello, sin renunciar a un estricto control acerca de los pagos, ingresos, y demás factores económicos. Emprender a través de Internet no es una moda, es una realidad y tiene muchas ventajas de todo tipo.

A día de hoy, emprender con tu propio negocio virtual en internet, puede llevarse a cabo prácticamente sin ningún coste económico, o al menos, reducir este en un porcentaje bastante considerable. Y es que, crear tu propia web, representativa de tu negocio, puede salirte incluso gratis, sin tener que verte obligado a la adquisición de un dominio, e invertir un pago anual por él. Cada vez son más las páginas, que nos ofrecen este tipo de servicios, aunque en versión beta, y nos facilitan la creación de nuestro “escaparate virtual” hasta el punto de que el empresario, puede incluso limitarse a subir las imágenes de sus productos o servicios, y realizar una simple descripción de cada uno de estos en cuestión. Ten en cuenta que esto es para empezar y probar, más adelante sin duda tendrás que invertir para ir mejorando tu negocio y realizar publicidad y acciones on-line.

Tampoco podemos olvidarnos del factor del espacio físico. Ya que la red, te permite tener tus propios ámbitos y esferas, sin ligarte a un alquiler u obligarte a pedir un crédito con aval. Este es otro aspecto muy valorable y positivo, sobre todo para los empresarios más jóvenes, que se muestran inexpertos, y en ocasiones inseguros a la hora de manejar su negocio.

Como conclusión, podríamos definir la iniciativa de comenzar un negocio por Internet como una excelente idea, que, a simple vista, parece tener únicamente ventajas, pero que requiere mucha constancia, perseverancia, y en ocasiones, tener que depositar altas dosis de confianza en personas o instituciones que con más facilidad que en la vida real, podrían resultar ser fraudulentas.

Sin duda es una opción interesante pero que debes plantearte seriamente, con un pequeño plan de negocio inicial y un presupuesto mínimo, como para hacer una primera prueba y ver si el concepto funciona, de manera que más adelante puedas habilitar recursos para crecer y planificar un negocio en Internet completo y profesional. Te animamos a que pruebes tus ideas utilizando los recursos que la red pone a tu disposición y ¡empieces a emprender a pequeña escala!

¡Manos a la obra!