Evidentemente hoy en día es de vital importancia luchar por cubrir la brecha salarial de género, pero también lo es el cubrir los puestos de responsabilidad para que la toma de decisiones en empresas y entidades públicas sea igualitaria y aproveche el talento de todas las personas.

El que las mujeres están igual de capacitadas que los hombres para ocupar los puestos de responsabilidad, es un hecho que se ha demostrado sobradamente desde el momento en el que se nos permitió acceder a estos puestos. Pero la lamentable realidad es que actualmente la brecha salarial y las diferencias en las condiciones laborales entre mujeres y hombres sigue siendo alarmante. Por este motivo y para animaros a aspirar siempre a más, hemos querido hacernos eco de algunas muy importantes razones por las que, según la publicación norteamericana Forbes, tener a mujeres en puestos de liderazgo beneficia notablemente a las empresas.

  1. Las mujeres en puestos de liderazgo suelen ser más cooperativas. Según un estudio norteamericano basado en cualificar las capacidades organizativas de las mujeres versus a las de los hombres en el Senado, se demostró que las mujeres eran más resolutivas a la hora de coordinar operaciones y relaciones políticas. Dando como resultado que en igualdad de tiempo y condiciones una mujer al cargo del Senado patrocinó 171,08 proyectos de ley con un miembro del partido contrario, mientras que para el senador varón promedio, esa cifra era 129,87.

2. Según diversos investigadores se ha demostrado que en entornos de trabajo la diversidad de pensamiento conduce a una mejor resolución de problemas y por tanto cuando colaboramos con personas de diferentes géneros y orientaciones sexuales, en nuestro lugar de trabajo, todos hacemos un mejor trabajo nacido de un entorno diverso. Basado en esto el Global Leadership Forecast indicó que la diversidad de género en un grupo de liderazgo da como resultado una mayor pluralidad de pensamientos que conduce a una mejor manera de trabajar que se refleja en una mejor y más rápida resolución de problemas que benefician principalmente a la empresa.

3. Las líderes femeninas generan confianza. Los trabajadores últimamente perciben cada vez más a las ejecutivas como más honestas, comprensivas y éticas que los ejecutivos varones. Esto no quiere decir que las mujeres seamos más honestas o más éticas que los hombres, eso es totalmente absurdo, pero lo que sí está claro es que la percepción de los empleados hacia mujeres en puestos de liderazgo es más amable y confortable. Por ello tener a mujeres en puestos de referencia y liderazgo en la empresa no solo garantiza un amable trabajo en equipo sino que ayuda a que los trabajadores estén más a gusto mientras desempeñan sus funciones.

4. Las mujeres suelen ser excelentes mentoras. Según los datos recabados por un estudio llevado a cabo por Pew Research reveló que el 30% de los encuestados considera que las mujeres son mejores mentores que los hombres. Si tenemos en cuenta estos datos y que es muy importante además de trabajar a gusto, tener a alguien que te inspire y te haga aprender más, poner a una mujer en un puesto de liderazgo en la empresa te asegura ambas cosas.

5. Las mujeres ‘millennials’ tienen un promedio educativo mayor que los hombres. Se ha demostrado que las mujeres de hoy en día responden a ofertas de empleo con una mayor y precoz preparación, debido a esta ventaja sustancial pueden aportar a su puesto de trabajo no solo una positiva motivación y preparación, sino también un plus a la empresa que se puede ver reflejado en fructíferas operaciones dentro de la misma.

Más allá de estas probables razones, no debería ser necesario recurrir a motivos por los que fuese beneficioso contratar a mujeres para puestos de liderazgo porque eso es algo que debería hacerse sistemáticamente, pero como hay que animar para que sea cada vez más común. Esperamos que estas importantes razones sirvan para colaborar en la batalla por la desigualdad laboral.