La Batalla de los Sexos: Un partido de tenis que cambió la historia

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Si algo caracteriza al cine es la posibilidad que nos brinda de conectar con situaciones e historias que pertenecen a otros periodos de la historia y sentirlas como nuestras, como experiencias personales que nos ayudan a entender quiénes somos y cómo hemos llegado a donde estamos actualmente. La perspectiva histórica evidentemente no es exclusiva del cine, pero a diferencia de los libros de historia o incluso de los documentales, las películas te permiten sentirte parte activa de esos momentos que ayudaron a reescribir el paso del tiempo. Y es justo lo que pasa con La Batalla de los Sexos, una cinta que nos da la oportunidad de conocer la increíble historia de una mujer que cambió el mundo del deporte para siempre y a la que lamentablemente no se le suelen dedicar capítulos en los libros de Historia.

Uno de los mayores fenómenos deportivos del mundo y sin duda el más importante para el deporte femenino ocurrió el 20 de septiembre de 1973 en Houston (Texas) y fue bautizado con el nombre de La Batalla de los Sexos. Este encuentro deportivo fue el resultado de la mayor persecución masculina de la historia del deporte contra las mujeres y muy lejos de ser condenado, fue televisado por una audiencia que alcanzó los 50 millones de espectadores (esto solo en Estados Unidos) y con una asistencia de más de 30.000 espectadores en directo (la mayor hasta entonces en un partido de tenis). Fue un encuentro deportivo que movió cantidades indecentes de dinero a través de patrocinadores, sponsors y apuestas deportivas y que le otorgó la dignidad y el respeto a la mujer no solo dentro del mundo del deporte, sino en todos los ámbitos. Lo que ocurrió en esa pista de tenis una mañana de 1973 afectó a toda- las mujeres, a las deportistas, a las amas de casa, a las peluqueras, a las estudiantes, y en definitiva a todas las mujeres que por ser mujeres no habían recibido un trato de igualdad y reconocimiento en su vida.

Pero toda gran historia tiene un principio, así que vamos a empezar como corresponde. Todo comenzó cuando Riggs campeón de Wimbledon y uno de los indiscutibles mejores jugadores de tenis de la historia, empezó una cruzada en contra del tenis femenino y del papel de la mujer en cualquier área que no fuese el cuidado del hogar. Movió los suficientes hilos para conseguir que la Federación de Tenis de los Estados Unidos descalificara a la sección femenina de tenis, por declarar que merecían optar al mismo premio en metálico que los jugadores hombres en los torneos en lugar de una octava parte (que era lo que estaba estipulado en las reglas que les correspondía en caso de ser las ganadoras) y atentó públicamente contra la figura de la mujer llamándolas descaradamente seres inferiores que debían obedecer al hombre.

Esta orquestada persecución mediática solo pretendía una cosa, devolver a Riggs su pasada época dorada, pues este llevaba más de 15 años prácticamente sin generar beneficios tras su última victoria importante y ahora a la edad de 55 años pretendía demostrar que podía vencer a cualquier mujer en activo, para poner de manifiesto que el hombre era un superior en todos y cada uno de los campos. Para ello desafió a la que por aquel momento era la mejor tenista femenina del mundo, la joven Billie Jean King de 29 años, quien inicialmente se negó, pero que tras ver como Riggs masacraba a su compañera Margaret Court, decidió acceder y callarle la boca en un combate en igualdad de condiciones. Accedió a una apuesta atroz en la que él se jugaba 100.000 dólares a que era capaz de ganarla cómodamente, mientras que si por el contrario ella ganaba, él le pagaría ese dinero.

El resultado fue un increíble partido que Billie Jane ganó con holgura en tres sets en un partido programado al mejor de cinco. Una victoria que hizo cambiar el papel de la mujer en el deporte y cambiar su papel en el mundo. Billie Jane King (activista de los derechos de la mujer) fue una inspiración para muchas deportistas que vendrían después de ella y fue la voz para todas aquellas mujeres que estaban sometidas y que hasta ese momento nunca habían sido escuchadas. Esta histórica batalla ha sido plasmada con una verosimilitud ejemplar en la última película de Jonathan Dayton y Valerie Faris, directores nominados al Óscar por Pequeña Miss Sunshine, con una cinta que se adentra en aquel épico combate y en la vida personal de dos personas que para bien o para mal cambiaron para siempre el papel de la mujer.

La Batalla de los Sexos es una adorable feelgood movie que, sin que casi te des cuenta te da una lección de feminismo y de lucha por los derechos LGTBQ sin perder un ápice de calidad cinematográfica en un ejemplo del mejor cine deportivo que habréis visto en mucho tiempo.

Interpretando el papel de Billie Jane se encuentra una brillante y recién ganadora del Óscar Emma Stone que protagoniza una de sus mejores y más poderosas interpretaciones, mientras que el rol masculino viene a cargo del cómico por excelencia Steve Carell. Juntos recrean aquel histórico momento con un saber estar y elegancia memorables.

La cinta sabe hilar perfectamente todas las circunstancias deportivas y sociales que confluyeron en aquel importante partido con las vidas personales de los dos contrincantes. Por un lado, un hombre de mediana edad con una incapacidad evidente para madurar y hacer frente a sus propios conflictos familiares, y por otro a una mujer demasiado joven para revelarse a las normas sociales de lo establecido pese a ser totalmente infeliz. Esa victoria en la pista aquel 20 de septiembre del 73, no solo sirvió para poner las cosas en su sitio en el terreno de juego, sino para hacerlo también en su vida. Billie Jane King tras esa victoria tuvo la fortaleza necesaria para divorciarse de su marido e iniciar una relación homosexual con su amiga y verdadero amor, a la vez que siguió teniendo una excelente relación de amistad con su ex, que desde ese momento se convirtió en su mejor amigo y el hombre más importante de su vida.

Curiosamente. si hay algo que la película nos enseña, es que podemos encontrar cosas maravillosas incluso en aquellas personas en las que inicialmente no éramos capaces de ver nada bueno. Billie Jane se convirtió en una buena amiga de Riggs desde el momento de la victoria en el terreno de juego hasta el día de su fallecimiento por cáncer, momento en el que ella dijo de él “hizo más que nadie por el desarrollo de la igualdad de la mujer ante el hombre dentro de la sociedad”. Un legado que ahora está al alcance de todas y todos gracias a esta poderosa película que nos invita a no poner ningún límite a nuestros sueños y a gobernar el mundo con nuestro corazón.

La Batalla de los Sexos se estrena el 3 de noviembre en nuestro país después de haber cosechado excelentes críticas en festivales como Toronto y justo a tiempo para formar parte de la próxima carrera de premios cinematográficos que quizá la coloque en un lugar preferente de cara a los Óscar de la Academia.