Emprender sin culpa: Cómo emprender sin dejar que tu vida casera vaya al traste

¿Te sientes abrumada mientras intentas emprender tu negocio mientras balanceas a Carlitos en tu cadera? ¿No sabes cómo distribuir el tiempo entre sacar cuentas y atender a tu pareja? ¿Tu madre te acusa que ya has dejado de visitarla desde que empezaste tu negocio?

Ser madre, esposa, hija, y adicionalmente emprendedora, podría ser abrumador para ti, y hasta quizá has pensado en tirar la toalla. Sin entrar en detalle en el orígen de esta sensación de culpa y en el tema de los estereotipos de género…lo cierto es que muchas mujeres lo sienten así. ¿Te pasa a ti? No temas: estos consejos te permitirán administrar tu empresa y tu hogar como una gran profesional y asegurarte de que las personas que más te quieren no pasen a segundo plano.

Reserva un tiempo para ti misma

Cuando uno dedica todo su tiempo a cuidar a los demás, puede ser tentador considerar el tiempo dedicado a su negocio como “tiempo personal”. No lo es. Tomar unos momentos para leer algo inspirador, tomar el café sin interrupciones o ir a hacerte la pedicura de vez en cuando puede parecer una hazaña imposible, pero estos descansos en su día ocupado ayudarán tanto a tu negocio como a tu familia. Una mamá feliz significa una familia feliz.

¡Simplifica!

Hacer malabares con las cenas, el tiempo de juego, un negocio y las tareas domésticas puede volver loco a cualquiera. Si eres la cocinera de tu casa, aprende a elaborar algunas cenas saludables que se puedan hacer en 30 minutos. Y tener un mami-uniforme. No tiene por qué ser monótono, pero al igual que las cenas, debería ser algo que se pueda organizar sin pensar demasiado, o variar ligeramente para adaptarse a la ocasión.

Prepárate la noche anterior

Lo más estresante de intentar iniciar un negocio y dirigir un hogar no es la cantidad de tareas domésticas, sino la sensación de estar constantemente atrasada con todas las tareas que tu misma te impones. Desde hacer almuerzos hasta asegurarse de que la bolsa de pañales y el coche estén llenos hasta la lista de tareas del día siguiente, los días son mucho más suaves y menos estresantes cuando se prepara todo un poco la noche anterior.

Juega con tus hijos

Para muchas es inevitable sentir que tus hijos están descuidados cuando intentas iniciar un negocio. Incluso si tienes la suerte de tener ayuda durante el día, haz una cita con tu hijo/s todos los días. Ya sea que llevarle a la biblioteca para la hora del cuento, una “playdate” de juego en el parque con amiguitos o simplemente un paseo por el barrio, el tiempo dedicado exclusivamente a tu hijo o hijos hará felices a todos. Tu negocio puede hacerse cargo de tu vida si lo permite, pero ¿no es el punto de ser un “mamá emprendedora” la parte de “mamá”?

Crea un Blog

Hay una red de blogs de madres emprendedoras por Internet con mucha ayuda y consejos muy interesantes. Tener un blog conectado a tu sitio web es una excelente manera de mejorar tu clasificación en los motores de búsqueda, ya que hay tantas además muchas redes de madres que puedes vincular a tu sitio. Además, bloguear es una buena manera de hacer fluir tu creatividad.

Aprende a recoger sobre la marcha

La limpieza puede o no ser parte de tus tareas e igual decides contratar ayuda para facilitarte la vida y seguro que debes pedir más ayuda a tu pareja, pero también resulta muy sensato generar algunas técnicas que te faciliten el mantener la casa en orden. Aun teniendo niños pequeños, un perro y un negocio de diseño web, se puede tener la casa impecable. Por ejemplo se puedes ponerte como objetivo vaciar siempre el fregadero antes de acostarte y nunca a caminar de un lado a otro de la casa sin llevar las cosas para guardar para ir recogiendo sobre la marcha. Aprovecha tu tiempo e involucra a toda la familia en las tareas de la casa.

Haz una lista maestra de tareas pendientes

Siendo madre y empresaria, pareciera que se tiene más por hacer de lo que podría lograr, pero una lista de cosas por hacer puede mantenerte enfocada. Un error que se puede cometer es mantener una lista separada para la casa y otra para el negocio. Una madre emprendedora tiene que integrar su vida hogareña con su negocio, entonces ¿por qué no integrar las listas de tareas? No hagas listas de tareas inhumanas, ve añadiendo a la lista los elementos necesarios o divídela en cosas por hacer de manera inmediata, a medio plazo y a largo plazo.

Haz una declaración de visión y ¡recuérdala!

Puedes tener o no un plan cuando emprendas tu negocio. Sin embargo, es importante tener una visión de lo que es tu producto o servicio y de a quién le estás vendiendo. Al mantener a mano una declaración de visión compuesta por una sola frase, tomarás decisiones productivas que te ayudarán a establecer tu empresa.

Busca un mentor o mentora.

Ya sea tu pareja, tu madre o alguien que conozca en las redes sociales, asegúrate de tener a alguien que crea en ti. Al mantener a tu mentor/a al día con el progreso de tu negocio, tendrás a alguien que te alegrará después de los días largos y difíciles y te podrá dar consejos y ánimos muy útiles para poder seguir adelante.

¡Date unas palmaditas en la espalda de vez en cuando y quiérete un poco!

Lo que estás haciendo no es fácil seguramente, pero es muy gratificante. Puede que te dé una gripe horrible, estar fuera de servicio toda la semana, pero en vez de darte una paliza por el retraso del emprendimiento, te puedes dar unas palmaditas en la espalda y mimarte un poquito. No tendrías porqué autocastigarte, a fin de cuentas ¡las emprendedoras también somos humanas! ¿O no?

¡Muchas suerte en tu emprendimiento!